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¿Por qué algunos perros muerden?

¿Por qué algunos perros muerden?

Un análisis exhaustivo de la conducta canina implica el estudio de uno de los comportamientos que más preocupa a los amos: las mordidas. ¿Es una cuestión de raza? ¿Es algo instintivo? ¿Existe alguna forma de evitarlas? Hoy aprenderemos por qué algunos perros muerden y cómo se debe abordar este problema.

¿Cuál es el significado de la mordida?

Ni siquiera los seres humanos empleamos siempre el lenguaje hablado para comunicarnos con nuestros iguales. ¡Y los perros mucho menos! Su forma de comunicarse no responde a estructuras lingüísticas y para entender la manera en la que reaccionan hemos de remitirnos a otros aspectos del comportamiento.

Contrario a lo que muchos piensan, la mordida de un perro no tiene por qué responder estrictamente a una agresión ni a una muestra de dominancia ni mucho menos a su raza. Si bien es cierto que existen razas potencialmente más agresivas que otras, este tipo de comportamientos suelen ser el resultado de fobias o traumas que podrían haberse evitado.

La mordida es para el perro una herramienta de defensa cuando no hemos provisto al animal de los medios adecuados para manifestar sus impulsos naturales. Tener una mascota nos convierte en responsables de su conducta y es muy importante trabajar la socialización desde que son cachorros. No en vano, sólo el 20% de la conducta de un perro depende directamente de cuestiones estrictamente biológicas, mientras que el restante 80% es un tema de comportamiento adquirido.

Los perros no muerden sin una razón

La mordida no es la primera respuesta de los canes ante una situación de amenaza, de estrés o de desconfianza. Existen muchas señales previas que nos alertan del riesgo de una mordida que en la mayoría de las ocasiones nos ayudan a prevenir el resultado final. No se trata de justificar este comportamiento, pero sí de entenderlo para encontrar una solución.

¿Por qué muerden los perros? Estas son algunas de las cusas más comunes:

  • La posesión y la territorialidad: mi comida, mi espacio, mis juguetes… La mordida como herramienta para defender la posesión es una de las más habituales en cualquier raza.

 

  • El miedo: la presencia de desconocidos o las situaciones extrañas pueden provocar cierto desconcierto en los perros. La mordida es una respuesta automática que se evita con una socialización temprana.

 

  • El instinto maternal: incluso las mascotas más entrenadas pueden olvidarse de lo que han aprendido cuando se convierten en mamás. Frente a una camada de cachorros los perros se vuelven más reacios a la presencia de humanos.
  • El dolor: la enfermedad no siempre va a provocar el decaimiento de tu perro. Por supuesto que tampoco te va a decir que necesita una aspirina o que lo lleves al veterinario. En presencia de heridas o de mucho dolor, tu mascota puede volverse insolente, fría y distante. Si detectas un cambio de comportamiento de este tipo, consúltalo con un profesional. 

Consejos para evitar que tu perro muerda

La conducta natural de los canes responde a una interpretación jerárquica de sus relaciones con otros animales y también con los seres humanos. Es importante que tu mascota sepa que tú eres el jefe de la manada para lograr que actúe conforme a un esquema que sí es capaz de entender.

Para dejar clara cuál es tu posición y evitar que tu perro muerda, puedes poner en práctica estos consejos:

  • Permitir que los cachorros pasen su primera etapa de vida junto a la madre y el resto de la camada.

 

  • Dejar que explore el mundo sin castigarlo por los pequeños accidentes (por ejemplo, si tira un vaso mientras está jugando con otra cosa).

 

  • Proporcionarle un espacio seguro cuando haya que retirarlo de un lugar inadecuado. En situaciones así su madre lo tomaría del cuello y lo llevaría a otro sitio, tú debes hacer lo mismo.

 

  • Facilítale objetos que pueda morder con tranquilidad. Sobre todo cuando son cachorros, necesitan mordisquear algo para desarrollar sus dientes y encías.

 

  • Sé contundente, pero no grites. Si hace algo mal, es más efectivo un gruñido o un NO tajante que un grito. Los gritos generan ansiedad.

 

  • Aunque sea jugando, si tu mascota se excede con los mordisqueos, emite algunos aullidos cortos para que pare. Cuando lo haga, prémiale con unas caricias. Entenderá que ha sido una acción incorrecta o dolorosa.

 

  • Evita las situaciones de dominancia. No dejes que tu perro se te eche encima, ni que se suba a la cama o al sofá sin permiso, ni que te gruña a la hora de comer. Muestra tu superioridad incluso en las situaciones más comunes para que aprenda a responder a ese patrón de obediencia.

 

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Happy Swallow

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